Plataforma vecinal · Siero y Gijón/Xixón
No a la mina. Sí al valle.
Queremos parar la mina La Viesca y proteger el valle frente a su reapertura, los nuevos sondeos mineros, los parques de baterías, las torres de alta tensión y cualquier proyecto que ponga en riesgo el agua, la vida rural y el futuro de nuestras parroquias.
Somos vecinos, familias, ganaderos, propietarios, autónomos, pequeñas empresas y personas vinculadas al territorio. Defendemos un valle vivo: con fontes, caleyes, praos, pumaradas, llagares, memoria y futuro.
Una comunidad viva
No somos una plataforma del miedo. Somos una comunidad que cuida lo suyo.
Nos une una idea sencilla: el valle no puede decidirse desde fuera, en un expediente, sin escuchar a quienes viven aquí. Defendemos el agua, la tierra, los caminos, las casas y la posibilidad de que nuestras parroquias tengan futuro.
Agua limpia
Fontes, manantiales, pozos, tomas de agua, escorrentías y aguas subterráneas forman parte de un sistema que debe conocerse y protegerse.
Vida rural
El valle tiene casas, ganaderías, fincas, pumaradas, llagares, pequeños negocios, patrimonio y vecindad. No es una zona vacía disponible para usos impuestos.
Vecindad organizada
Defendemos el territorio con información, participación, memoria vecinal y acción colectiva. Ningún sondeo. Ninguna mina.
La amenaza
No es un expediente aislado. Es el futuro de un valle habitado.
Los nuevos sondeos se suman a años de investigaciones, trabajos previos y presión minera en torno a La Viesca. El riesgo no está solo en una perforación concreta, sino en el camino que puede abrir hacia la reapertura o ampliación de la mina.
También nos preocupa un modelo que convierte el campo en soporte de proyectos industriales decididos desde fuera: minería, baterías, torres de alta tensión e infraestructuras que alteran la vida rural.
Parar la reapertura o ampliación de la mina La Viesca.
Evitar que los sondeos preparen nuevas actuaciones mineras.
Impedir que el valle se convierta en zona de servicio industrial.
Proteger agua, viviendas, fincas, caminos y núcleos rurales.
Exigir una evaluación acumulada, no permisos fragmentados.
Lo que está en juego
El valle ya tiene valor. No necesita ser sacrificado para tener futuro.
Aquí ya hay vida, trabajo y comunidad. Lo que defendemos no es una postal: es una economía rural real, un paisaje habitado y un patrimonio natural y humano que merece protección.
El agua
Fontes, manantiales, tomas de agua, arroyos y zonas sensibles forman parte de lo que estamos defendiendo.
La vida diaria
Caminos, accesos, ruido, maquinaria, polvo, tráfico y ocupación de fincas afectan directamente a quienes viven y trabajan aquí.
El territorio
Situar en el mapa sondeos, núcleos habitados, cauces, fuentes y zonas sensibles ayuda a entender lo que está en riesgo.
Las garantías
Pedimos expedientes completos, informes claros, control independiente y responsabilidad de las administraciones competentes.
Otro futuro es posible
Un valle vivo, productivo y cuidado.
Frente a un modelo extractivo e impuesto, defendemos un futuro basado en producción local, ganadería, sidra, turismo rural, pequeños negocios, rehabilitación de vivienda, patrimonio, caminos cuidados y fontes limpias.
El campo no es pasado
Ganaderías, pumaradas, llagares, alojamientos rurales, restaurantes, productores, rutas y nuevos emprendimientos demuestran que la vida rural puede ser futuro si se la protege.
Qué estamos haciendo
Información, documentación y acción vecinal.
Trabajamos para reunir datos, revisar expedientes, presentar escritos, exigir respuestas públicas y facilitar que más personas puedan participar en la defensa del valle.
Presión minera acumulada
La presión minera no puede analizarse como hechos aislados. Los nuevos sondeos se suman a una historia larga de perforaciones e intentos sobre el territorio.
Expedientes y alegaciones
Solicitamos información completa, revisión de autorizaciones, garantías hídricas, control de impactos y respuesta motivada de las administraciones.
Participación abierta
Cualquier persona puede ayudar: aportando información, difundiendo, firmando, documentando el territorio o asistiendo a reuniones.
El valle ye casa
Súmate a Somos Valle del Agua.
No hace falta ser experto para defender el valle. Hace falta querer cuidarlo. Cada gesto cuenta: una foto, un dato, una firma, una conversación, una presencia en una reunión.
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